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Cuidados del Lobero irlandés
- Mantenimiento: necesita cepillado semanal y baños espaciados, normalmente cada 6 a 10 semanas, ajustando la frecuencia según su estilo de vida, el nivel de suciedad y el estado del manto. Aunque no suele enredarse con facilidad como otras razas de pelo largo, sí conviene retirar pelo muerto con regularidad para mantener la textura áspera y el pelaje ventilado.
- Cepillado y peinado: se recomienda trabajarlo con carda suave, cepillo de púas y peine metálico, revisando bien barba, cuello, pecho, extremidades y zona trasera. En mantos más maduros o abiertos, puede ser útil realizar stripping o trimming ligero para retirar pelo muerto sin reblandecer la capa externa. Lo importante es mantener el aspecto rústico y no esponjar en exceso el pelo.
- Corte de Pelo: el arreglo habitual no consiste en un corte decorativo a máquina, sino en ordenar y sanear el manto respetando su forma natural. Se suele trabajar el contorno general del cuerpo, pies, cola, cuello y especialmente la cabeza, manteniendo barba y cejas definidas pero naturales. En algunos ejemplares también se repasan zonas concretas con trimming para conservar la dureza del pelo.
- Cuidado especial: hay que vigilar la barba y el hocico, ya que acumulan humedad, restos de comida y suciedad con facilidad. También conviene revisar axilas, ingles, codos, patas y pies, además de controlar uñas, oídos y almohadillas. En perros muy grandes, mantener estas zonas limpias y cómodas es especialmente importante para su bienestar diario.
- Citas a la peluquería recomendables: baño cada 6 a 10 semanas y peluquería de mantenimiento cada 8 a 12 semanas, aunque puede adelantarse si el manto pierde textura, acumula pelo muerto o necesita repaso de contornos y zonas higiénicas.
¿Quieres el mejor cuidado para tu Lobero irlandés?
Te mostramos los 3 pasos que debes seguir para conseguirlo.
1. CEPILLADO Y PEINADO
- El Lobero irlandés necesita un cepillado regular para retirar pelo muerto, mantener la piel aireada y conservar el acabado áspero característico de la raza.
- Lo ideal es cepillarlo al menos una vez por semana, aumentando la frecuencia en épocas de muda o cuando el pelo se vea más abierto o apagado.
- El trabajo debe centrarse en desenredar suavemente, revisar el subpelo y peinar bien barba, pecho, patas y parte trasera.
- No se busca un efecto pulido o redondeado, sino un aspecto limpio, funcional y natural.


Acondicionador para Lobero irlandés
El acondicionador Artero Mix ayuda en el cepillado aportando suavidad, brillo y un perfume único.
Carda para Lobero irlandés
La carda Artero Stella se adapta de la mejor forma a la superficie del cuerpo, separando con delicadeza las hebras de pelo de tu Lobero irlandés.
Peine para Lobero irlandés
El peine Artero Ginger es ideal para abrir el manto, evitar enredos y eliminar pelo de muda.
Deslanador para Lobero irlandés
El deslanador Artero Yako esta diseñado para eliminar toda clase de enredos en el manto de las mascotas en profundidad.
Cepillo para Lobero irlandés
El cepillo Artero Nova es ideal para para tratar, separar y embellecer el manto de tu mascota.
2. BAÑO
- El baño debe ser moderado para no alterar la textura del manto.
- Lo recomendable es usar champús adecuados para pelo duro o de textura áspera, evitando productos demasiado suavizantes que puedan dejar el pelo blando o sin cuerpo.
- Después del baño, es importante secar bien hasta la raíz, sobre todo en un perro tan grande, para evitar humedad retenida en el subpelo y mantener la piel en buen estado.


Champú para Lobero irlandés
El Artero Vitalizante es la solución perfecta para tu Airedale, ya que se trata de un champú ideal para pelos duros.
Acondicionador para Lobero irlandés
El Artero Kubic en formato espuma sin aclarado aporta una gran capacidad hidratante, además de una gran peinabilidad.
Champú en Seco
El Artero Speed consigue una gran limpieza en tu Schnauzer sin necesidad de aclarados ni lavados.
Guantes para Lobero irlandés
Los Artero Plis Plas ayudan a limpiar la suciedad acumulada durante el día del pelo y la piel.
3. HIGIENE
- La higiene debe incluir revisión frecuente de oídos, uñas, almohadillas, zona perianal y barba.
- En esta raza, la barba suele requerir limpieza habitual porque se ensucia con facilidad al beber, comer o pasear.
- También es importante mantener limpios los pies y controlar el largo de las uñas, ya que por su tamaño cualquier descuido en estas zonas puede afectar más a su comodidad y apoyo.


Limpiador de Oídos
Artero Oto, loción limpiadora de oídos que elimina el cerumen, limpia en profundidad y ayuda a prevenir infecciones y malos olores.
Spray para Mal Aliento
El Artero X-Mint es ideal para eliminar el mal aliento de nuestra mascota y proteger el esmalte de su dentadura.
Protector Solar
El Artero Block es ideal para proteger el manto de nuestra mascota de factores externos como la exposición al sol.
Reparador de Almohadillas
Usaremos el Artero Dfender para reparar, regenerar, cicatrizar e hidratar zonas resecas como la nariz o almohadillas de nuestro Lobero irlandés.
Dedales Dips para Oídos
Para una correcta higiene auditiva usaremos los Dedales Dips para Oídos. Estos eliminan el cerumen y la suciedad de la zona externa del oído.
Dedales Dips para Dientes
Por último, para mantener una buena higiene bucal y mantener la dentadura limpia y sana, usaremos los Dedales Dips Para Dientes.
¿Cómo es el Lobero irlandés?
El Lobero irlandés es un perro de tamaño gigante, de aspecto noble y rústico, con un manto duro, áspero y de longitud media que le da una imagen natural y muy característica. Su pelo no es liso ni sedoso, sino fuerte al tacto, con una textura más bien alambre en varias zonas del cuerpo, especialmente en la cara, donde suelen destacar cejas marcadas y barba.
Además, presenta subpelo más suave, lo que le aporta protección frente al frío y la humedad sin llegar a ser una raza de manto excesivamente denso o difícil de manejar.
A nivel de mantenimiento, no es una raza de peluquería decorativa, pero sí necesita cuidados regulares para conservar la textura correcta del pelo, retirar pelo muerto y mantener una imagen limpia y ordenada.
Su manto tiende a mantenerse bastante funcional, por lo que el objetivo del arreglo no es transformar su silueta, sino respetar su aspecto natural, trabajar la limpieza del pelo duro y repasar ciertas zonas para evitar descuido.
Es un perro que requiere constancia más que complejidad, con atención especial en barba, patas, contornos y zonas donde el pelo puede ensuciarse o abrirse más.
















